EN EL TIEMPO DE DIOS

“Entonces Faraón envió y llamó a José; y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.”

Génesis 41:14

Después de años de proceso, silencio y aparente olvido, todo cambia en un instante. José pasa de la prisión al palacio en un solo día. Cuando llega el tiempo de Dios, nada puede detenerlo. Dios estaba trabajando en cada detalle. Dios estaba orquestando todo, no solo en lo temporal, sino en las generaciones futuras y en lo eterno.

Cada etapa tenía propósito: el foso, quebrantamiento; la casa de Potifar, fidelidad; la cárcel, formación. Todo preparó a José para este momento. Dios no desperdicia ningún instante; siempre está trabajando.

Cuando José está delante de Faraón, dice: “No está en mí; Dios será el que dé respuesta…” (v. 16). José no confía en sí mismo; reconoce a Dios como la fuente para dar revelación del sueño de las vacas flacas y las vacas gordas. y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como este, en quien esté el espíritu de Dios? (v.38) Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. (v.41).

Bajo el mensaje de la Cruz, no confiamos en lo que vemos. No dependemos de nuestras circunstancias. Nuestra fe está en la obra terminada de Cristo, y en el tiempo de Dios veremos el fruto. No te desesperes. No te rindas. No pierdas la batalla de la fe. Confía: tu momento también llegará.

Dios puede cambiar tu historia en un solo momento. José no salió de la prisión por suerte; salió en el tiempo del Señor y Su propósito, cumpliéndose paso a paso. Y el mismo Dios que lo levantó sigue obrando hoy.

Oremos:

“Padre de toda bondad. Tus tiempos son perfectos para mi. En todo momento deseo estar entendido y rendido para ver tu obra en mi. Jesús sea mi luz en el camino. Espero en Ti y Tu providencia, amén.”

Centro Familiar de Adoración

22/04/26

Tiempo Devocional


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *