VUÉLVEME LA VIDA
“José vive y es señor en toda la tierra de Egipto… Entonces el espíritu de Jacob revivió.”
Génesis 45:26-27
Después de años de dolor, silencio y duelo, Jacob recibe una noticia que parecía imposible: su hijo amado, al que creía muerto, está vivo.
Durante mucho tiempo, Jacob vivió con una herida abierta. Pensó que José había muerto, una pérdida para siempre. Su corazón cargó luto, dolor, tristeza y resignación. Pero todo era una mentira que parecía verdad.
¿Cuántas veces experimentamos lo mismo? Pensamos que hay cosas muertas: promesas, llamados, propósitos, incluso relaciones. Pero Dios nunca pierde el control de la historia.
Cuando le dicen a Jacob que José vive, al principio no lo puede creer. Su corazón estaba tan golpeado que le cuesta recibir la verdad. Pero, cuando ve las evidencias, su espíritu revive.
La Cruz también declara: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?” Cristo murió y resucitó, y esa es la mayor noticia que revive el corazón del hombre.
Jacob es un reflejo de lo que ocurre cuando el alma recibe la revelación de vida después de haber creído en muerte. Donde había duelo, ahora hay esperanza; donde había resignación, ahora hay propósito; donde había muerte, ahora hay vida. La Cruz no es el final: es el camino a la resurrección.
Jacob dice: “Me basta; José, mi hijo, vive.” No necesitó más argumentos. Esa verdad lo cambió todo. Así también, cuando el corazón entiende que su Redentor vive, eso es suficiente para volver a levantarse.
José no solo estaba vivo: estaba gobernando. Lo que parecía destruido, Dios lo exaltó. Lo mismo hizo con Cristo: la Cruz no fue derrota, fue el camino a la exaltación.
¿Has dado algo por muerto en tu vida? Dios sigue obrando, aun cuando no lo ves. La Cruz te recuerda que el final nunca es la muerte, sino la vida en Cristo.
Tal vez tu corazón necesita revivir hoy. No será por tus fuerzas; será cuando vuelvas a mirar la obra de Jesús.
Oremos:
“Padre de toda bondad, sopla vida sobre mi. Resucita mi propósito. Traéme de vuelta al calvario y deseo experimentar la resurrección de todo lo que has hablado sobre mi. En Cristo Jesús, amén”.
Centro Familiar de Adoración
27/04/26
Tiempo Devocional


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