¡HAY MUERTE EN LA OLLA!

“Y aconteció que uno de ellos salió al campo a recoger hierbas… halló una como parra montés… las echó en la olla del guisado, porque no sabía lo que era… Y sucedió que, comiendo ellos de aquel guisado, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no lo pudieron comer.”

2 Reyes 4:38-41

Israel sufría una gran hambre. Los hijos de los profetas preparaban un guiso para alimentarse, y uno de ellos salió al campo buscando algo que añadir a la comida. Encontró unas plantas silvestres; parecían buenas y útiles. Pero había un problema: no sabía lo que eran.

Lo que parecía alimento resultó ser veneno y, cuando comenzaron a comer, todos gritaron: “¡Varón de Dios, hay muerte en la olla!”

Aquellas plantas no parecían peligrosas; su apariencia no revelaba el daño que producirían. Así actúa el pecado: nunca se presenta mostrando su verdadero rostro. Promete libertad, satisfacción y felicidad, pero al final siempre produce muerte.

Desde el huerto del Edén, Satanás ha usado la misma estrategia: presentar lo malo como bueno. Lo que parece inofensivo termina contaminándolo todo.

La olla representa el corazón humano y el veneno representa el pecado. Toda la humanidad fue contaminada por el pecado de Adán. Lo que Dios creó bueno y perfecto quedó afectado por la muerte. Desde entonces, el pecado ha envenenado el corazón del hombre, separándolo de Dios e incapacitándolo para salvarse a sí mismo.

Nadie podía quitar ese veneno. Entonces Eliseo dijo: “Traed harina.” Echó la harina en la olla y declaró: “Da de comer a la gente.” Y la Escritura afirma: “No hubo más mal en la olla.”

La harina no tenía un poder mágico; el milagro lo hizo Dios. Sin embargo, aquel milagro señalaba algo. Así como Dios quitó el veneno de aquella olla, Jesucristo, por medio de Su sacrificio en la Cruz, llevó sobre sí nuestro pecado, quebrantó el poder del pecado y libró de la condenación a todo aquel que pone su fe en Él. Lo que era imposible para el hombre, Dios lo hizo posible por medio de la Cruz.

No fue la religión. No fueron las buenas obras. No fue el esfuerzo humano. Fue únicamente Cristo y Su sangre derramada en la Cruz.

Vivimos en una sociedad que intenta resolver el problema del pecado mediante la educación, la filosofía, la psicología o el esfuerzo humano, pero ninguna puede cambiar la naturaleza pecaminosa del ser humano.

Solo el evangelio transforma el corazón. Solo la sangre de Cristo limpia la conciencia. Solo la Cruz rompe el dominio del pecado. Donde el pecado introdujo muerte, Cristo introdujo vida.

El problema comenzó porque alguien añadió algo sin discernimiento. No preguntó, no examinó, simplemente lo añadió. Hoy sucede lo mismo. Muchas personas alimentan su corazón con ideas, filosofías y enseñanzas que parecen atractivas, pero que no están fundamentadas en la Palabra de Dios.

No todo lo popular es verdadero, no todo lo agradable edifica y el creyente debe examinarlo todo a la luz de las Escrituras.

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Romanos 6:23

La muerte entró por el pecado, pero la vida vino por medio de Jesucristo. Ese es el mensaje central de toda la Biblia.

No permitas que el veneno de este mundo ocupe el lugar de la verdad de Dios. Examina todo a la luz de las Escrituras y vuelve cada día a la Cruz. Cristo sigue siendo el único remedio para el veneno del pecado.

Oremos

Padre amado y Dios de toda gracia, cada día conozco más profundamente tu inmenso amor por nosotros. Gracias porque la sangre de Jesucristo es el remedio para el veneno del pecado y porque, por medio de la Cruz, hoy disfruto del perdón, la libertad y la vida eterna.

Te ruego que abras los ojos de muchos para que comprendan que no existe otro remedio para el pecado fuera de Cristo. Que puedan poner toda su fe en la obra perfecta de la Cruz y experimentar el poder transformador de tu gracia. Guarda también mi corazón para no alimentar mi vida con aquello que contamina el alma, sino con tu verdad eterna.

En el nombre de Jesús. Amén.

Centro Familiar de Adoración

29/07/2026

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