MIS OJOS SOLO EN JESÚS

“Así que Jotam se hizo fuerte, porque preparó sus caminos delante de Jehová su Dios.”

2 Crónicas 27:6

Después de hablar de Joás y de cómo comenzó bien, pero terminó desviándose, encontramos hoy una historia diferente.

Jotam, hijo de Uzías, llegó a ser rey de Judá después de que su padre fuera herido con lepra. La Biblia nos presenta una característica hermosa de su vida: “Jotam se hizo fuerte.”

Pero la Escritura inmediatamente explica por qué: “Porque preparó sus caminos delante de Jehová su Dios.”

Su fortaleza no estaba en su posición, ni en su ejército, ni tampoco en su capacidad como rey. Su fortaleza estaba en una vida ordenada delante de Dios.

2 Crónicas 27:2 dice: “E hizo lo recto ante los ojos de Jehová…” Pero el mismo versículo añade: “Mas el pueblo aún se corrompía.”

Así sucedió: el rey caminaba correctamente, pero el pueblo seguía desviándose.

Jotam no permitió que la conducta de otros determinara su relación con Dios. Esta es una gran enseñanza para nosotros. A veces pensamos: “Si otros no buscan a Dios, ¿por qué voy a hacerlo yo?” “Si otros abandonaron, yo también.” “Si otros no son fieles, ¿para qué esforzarme?”

Jotam nos muestra lo contrario: puedes permanecer fiel aunque otros fallen. Tu relación con Dios no debe depender de lo que hagan los demás.

Jesús nos muestra el ejemplo supremo de fidelidad. Sabía que sería rechazado, traicionado y abandonado; sabía que enfrentaría la cruz y, aun así, continuó obedeciendo al Padre.

Hebreos 12:2 dice: “Puestos los ojos en Jesús… el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio…”

Cristo no abandonó Su misión porque otros fueran infieles. Permaneció fiel hasta la muerte. Por eso, nuestra fidelidad no debe depender de las circunstancias, sino estar fundamentada en Cristo.

Esta frase merece nuestra atención: “Jotam preparó sus caminos delante de Jehová.” La idea implica ordenar, afirmar y dirigir su vida de acuerdo con la voluntad de Dios.

No vivía espiritualmente de manera improvisada. Había una decisión firme: “Voy a caminar delante de Jehová.”

Esto nos habla de diligencia espiritual. La fidelidad no ocurre por accidente. Hay que alimentar la fe, permanecer en la Palabra, cultivar la oración y mantener nuestros ojos puestos en Cristo.

Jotam “se hizo fuerte”. Pero no fue simplemente porque tuvo disciplina. La raíz de su fortaleza estaba en que preparó sus caminos delante de Jehová.

Para nosotros, esta verdad encuentra su plenitud en Cristo. Pablo declaró: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13

Nuestra fortaleza espiritual no nace de decir: “Yo puedo.” Sino de reconocer: “Cristo es mi fortaleza.”

Jotam fue fiel, pero el pueblo continuó corrompiéndose. Esto nos enseña que tu obediencia no siempre producirá resultados visibles inmediatamente. El padre puede ser fiel y el hijo todavía rebelarse. El pastor puede predicar la verdad y algunos rechazarla. Tú puedes hacer lo correcto y, aun así, ver a otros escoger otro camino.

Pablo escribió: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” 1 Corintios 15:58 Firmes. Constantes. Siempre. Porque aunque no veamos inmediatamente el resultado, nuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Tal vez estás rodeado de personas que no quieren seguir a Dios. O has visto personas comenzar bien y después apartarse. Tal vez alguien que admirabas te decepcionó. No permitas que eso determine tu caminar.

Recuerda a Jotam: “Mas el pueblo aún se corrompía.” Pero él siguió haciendo lo recto.

Hoy también podemos decidir: Aunque otros se aparten, yo seguiré a Cristo. Aunque otros sean infieles, yo permaneceré fiel. Aunque otros dejen de mirar a Dios, mis ojos seguirán puestos en Jesús.

Porque nuestra mirada no debe estar puesta en quienes nos rodean, sino en Aquel que sufrió la cruz por nosotros, venció la muerte y permanece fiel para siempre.

OREMOS

Padre amado y Dios de toda gracia, mi corazón te alaba. Deseo seguir los pasos de aquellos que decidieron permanecer firmes en Cristo hasta el final. Ayúdame a no permitir que la infidelidad de otros determine mi caminar contigo. Sé que solo Tu gracia es suficiente y que mi fortaleza está en Cristo. Ayúdame a mantener mis ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe. En el nombre de Jesús. Amén.

Centro Familiar de Adoración

25/08/2026

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