DIOS SIGUE OBRANDO

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11

Hay valles en nuestra vida en las que las cosas no salen como las habíamos imaginado.

Hacemos planes, trabajamos, oramos y esperamos determinados resultados. Pero, de repente, encontramos puertas cerradas, situaciones inesperadas y procesos que parecen extenderse más de lo que podemos soportar.

Y entonces nos preguntamos: ¿Qué está haciendo Dios con mi vida?

El profeta Jeremías escribió estas palabras a los judíos que habían sido llevados cautivos a Babilonia. Habían sido arrancados de su tierra, separados de su familia y obligados a vivir en una nación extranjera. Sus vidas habían cambiado drásticamente y el futuro era incierto.

Sin embargo, en medio de aquella difícil situación, Dios les habló diciendo: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros.”

Ellos no comprendían todo lo que estaba sucediendo, pero Dios sí conocía Sus propósitos.

Y aquí hay algo que debemos considerar. Dios no les prometió que regresarían inmediatamente a Jerusalén. Por el contrario, les anunció que el cautiverio duraría setenta años. ¡Setenta años!

La promesa de Dios no eliminaba el proceso que debían atravesar. Pero les aseguraba que aquel cautiverio no sería el final de su historia.

Dios no había perdido el control de la situación. Aun en medio de las consecuencias de la desobediencia de Israel, Sus propósitos permanecían firmes.

Nuestra confianza no puede descansar en que todo suceda según nuestras expectativas. Nuestra confianza debe descansar en el carácter y las promesas de Dios.

Y la mayor evidencia de Su fidelidad la encontramos en Jesucristo. En la Cruz, Dios llevó a cabo Su maravilloso plan de redención. Lo que parecía una derrota ante los ojos de los hombres fue el cumplimiento de Su propósito eterno de salvación.

Pablo declaró: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:32

¡Qué maravillosa seguridad tenemos en Cristo!

Nuestra mayor esperanza no está en que nuestros planes se cumplan. Nuestra esperanza está en Jesucristo y en todo lo que Su obra terminada en la Cruz ha hecho posible para nosotros.

Quizás hoy estás atravesando una situación que no comprendes. No sabes cuánto durará. No tienes todas las respuestas. Has orado y todavía no ves los resultados que esperabas.

Pero no permitas que la incertidumbre de tus circunstancias te haga dudar de la fidelidad del Señor. No necesitas comprender todo lo que Dios está haciendo para continuar confiando en Él.

Y mientras esperas, recuerda lo que Dios también dijo a través de Jeremías: “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”

Jeremías 29:13

Aquella promesa fue dada originalmente al pueblo de Israel en el cautiverio, pero nos recuerda una verdad que encontramos a lo largo de las Escrituras: Dios llama a los hombres a buscarlo de todo corazón.

OREMOS

Padre amado y Dios de toda gracia, perdóname por las veces que he permitido que los momentos difíciles debiliten mi confianza en Ti. Reconozco que muchas veces he querido que las cosas sucedan a mi manera y en mi tiempo, olvidando que Tus caminos son más altos que los míos. Hoy pongo nuevamente mi fe en Jesucristo y en Su obra terminada en la Cruz. Ayúdame a buscarlo de todo corazón, a descansar en Su fidelidad y a permanecer firme en Sus promesas. En el nombre de Jesús. Amén.

Centro Familiar de Adoración

21 de octubre de 2026

Tiempo Devocional


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