EL PADRE DE LA FE

“Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar. De hecho, su fe se fortaleció aún más y así le dio gloria a Dios.”

(Romanos 4:20 NTV)

La Biblia presenta a Abraham con un título muy especial: el padre de la fe. No porque haya sido un hombre perfecto, sino porque aprendió a confiar en Dios aun cuando las circunstancias parecían imposibles. Su vida demuestra que la fe verdadera no depende de lo que el hombre puede ver, sino de la fidelidad de Dios.

La historia de Abraham inicia cuando Dios lo llama a salir de su tierra y de su parentela. “Vete de tu tierra y de tu parentela… a la tierra que te mostraré.” (Génesis 12:1). Dios no le mostró todo el camino; solo le dio una dirección. Abraham tuvo que caminar confiando en la palabra de Dios. La fe siempre comienza así: obedeciendo la voz de Dios aun cuando no vemos todo el panorama.

A lo largo de su vida, Abraham enfrentó pruebas: hambre en la tierra, conflictos familiares, años de espera por la promesa, el monte Moriah. Y cada prueba tenía un propósito: fortalecer su fe.

Abraham no solo creyó en promesas terrenales; su fe estaba conectada con el plan redentor de Dios. Jesús dijo: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.” (Juan 8:56). Esto significa que Abraham tuvo una revelación del día de Cristo, es decir, del cumplimiento de la redención. En última instancia, la fe de Abraham apuntaba al sacrificio que Dios proveería para salvar a la humanidad.

Abraham es llamado el padre de la fe porque aprendió a confiar en Dios más allá de las circunstancias. Su vida nos enseña que la fe no es simplemente creer que Dios puede hacer algo, sino descansar en Su promesa y caminar en obediencia a Su palabra.

Hoy, nuestra fe encuentra su fundamento más firme en la obra perfecta de Jesucristo en la Cruz.

Oremos:

“Padre de toda bondad, gracias por este día que se levanta. Mi deseo es seguir las pisadas del patriarca Abraham. Su fe, su entrega, su ejemplo, que nos lleva a una entrega mayor que inspire a otros a creer en Ti. Amén.”

Centro Familiar de Adoración

11/03/26

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