Serie el Mensaje de la Cruz.
“Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa.”
Gálatas 5:16 ntv
Muchos creyentes desean vivir una vida victoriosa, pero pocos entienden cómo obra el Espíritu Santo en el creyente. La Escritura revela que el Espíritu Santo no actúa de manera independiente o automática, sino en respuesta a una fe correctamente enfocada.
El mensaje de la Cruz nos enseña que el Espíritu Santo opera exclusivamente sobre la base de la obra terminada de Cristo. La escritura declara: “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” Romanos 8:2. Cuando la fe está puesta en Jesucristo y en Su sacrificio, el Espíritu Santo tiene el derecho legal para obrar en nosotros, produciendo victoria sobre el pecado y transformación interior.
Cuando la fe se traslada al esfuerzo humano, reglas, métodos o disciplina carnal, el Espíritu Santo es resistido y contristado, y la carne vuelve a gobernar. No es falta de deseo, es falta de entendimiento. La victoria espiritual no se alcanza luchando contra la carne, sino confiando y descansando plenamente en la Cruz.
Andar en el Espíritu no es un acto místico ni emocional; es una vida de dependencia continua de la obra de Cristo. Donde la Cruz es exaltada, el Espíritu Santo se manifiesta con poder.
Oración:
Padre, enséñame a depender cada día de la obra de Cristo en la Cruz. Corrige el enfoque de mi fe y llévame a caminar en obediencia y victoria. Amén.
Centro Familiar de Adoración, 05/02/26
Tiempo Devocional – @cfabarranquilla


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