LA ÚLTIMA LLAMADA

El rapto de la Iglesia está a la vuelta de la esquina, y la parábola que nos dio nuestro Señor Jesucristo resalta tres temas fundamentales: fidelidad, vigilancia y consagración. Estos principios, lamentablemente, están ausentes en gran parte de la Iglesia hoy.

El Señor también habló de esta condición espiritual en Apocalipsis 3:14–22, cuando se dirigió a la iglesia de Laodicea por medio de Juan el Amado. Allí declara: “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:16). La tibieza espiritual describe a quien no rechaza abiertamente a Dios, pero tampoco se entrega verdaderamente a Él. Para el Señor, una respuesta indiferente equivale a una respuesta negativa. Es un estado peligroso, que revela falta de arrepentimiento genuino y necesidad urgente de restauración espiritual.

Las cinco vírgenes insensatas tenían la apariencia externa de la fe, pero no su realidad interior. Tenían lámparas, pero no aceite. Mostraban forma, pero no vida. Por eso perdieron la oportunidad de entrar con el Novio. La enseñanza es clara: no basta parecer creyente; es necesario estar verdaderamente preparado.

Querido lector, el momento de tu salvación es ahora. El Novio, Jesucristo, viene pronto. Asegura tu llamamiento y tu elección.

Hoy es el día de salvación. Todas tus oportunidades para responder correctamente están de este lado de la eternidad.

Haz lo correcto hoy. Vela, permanece fiel y conságrate al Señor.

Centro Familiar de Adoración, 31/01/26

Tiempo Devocional – @cfabarranquilla


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *