LA VICTORIA FRENTE AL PECADO

Serie: La Cruz para cada situación

“Sabemos que nuestro antiguo ser pecaminoso fue crucificado con Cristo para que el pecado perdiera su poder en nuestra vida. Ya no somos esclavos del pecado.”

Romanos 6:6 (NTV)

El mayor problema del ser humano no es externo, sino interno: el pecado. No se trata solamente de lo que hacemos, sino de lo que somos por naturaleza caída. La religión intenta corregir la conducta; la Cruz trata con la raíz del problema.

Esta poderosa declaración en Romanos nos dirige al único lugar donde se encuentra la verdadera victoria: el Calvario.

En la Cruz, Cristo no solo llevó nuestros pecados; también trató con el poder del pecado. Nuestro “viejo hombre”, nuestro antiguo ser pecaminoso, fue crucificado juntamente con Él. Esto significa que la autoridad del pecado fue quebrantada legalmente en la obra redentora de Cristo.

El Mensaje de la Cruz nos enseña que la victoria no proviene de la disciplina humana ni de promesas personales, sino de una fe correctamente enfocada en lo que Jesús ya consumó. Cuando el creyente comprende esta verdad, deja de luchar en sus propias fuerzas y comienza a depender del poder del Espíritu Santo.

La obra del Calvario no solo perdona; también libera.

No solo limpia; también rompe cadenas.

Oración:

Señor, enséñame a vivir cada día confiando en la victoria del Calvario. Gracias porque en Cristo soy perdonado y también liberado. Ayúdame a depender de Tu obra consumada y no de mis propias fuerzas. Amén.

Centro Familiar de Adoración

09/02/26

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