“Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia…”
Isaías 55:7
Hay momentos en nuestra vida en los que sabemos que nos hemos alejado de Dios. Otras veces, ni siquiera nos damos cuenta de cuán lejos hemos llegado.
Quizás seguimos congregándonos. Seguimos orando de vez en cuando. Incluso podemos continuar activos sirviendo en la iglesia. Pero en nuestro interior sabemos que algo ya no está como antes.
En medio de esa realidad, Isaías presenta una invitación sencilla, poderosa y que sigue vigente hoy: “Vuélvase al SEÑOR.”
Dios no está hablando solamente de reconocer que algo está mal. Está llamándonos a abandonar el camino equivocado y regresar a Él. Eso es arrepentimiento.
Pero observa lo que espera al que regresa: “Tendrá de él misericordia.”
Dios no dice: “Vuelve para recordarte todo lo que hiciste”. Su invitación es: Vuelve, porque hay misericordia.
Y añade algo todavía más hermoso: “…al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”
Amplio en perdonar. Tal vez tú recuerdas perfectamente tus pecados, tus fracasos y tus errores. Quizás todavía cargas con la culpa de decisiones que tomaste hace años. Pero la capacidad de Dios para perdonar es mucho mayor que la profundidad de nuestro fracaso.
¿Sobre qué fundamento puede Dios ofrecernos semejante perdón? La Cruz de Cristo.
Dios no ignora nuestro pecado ni simplemente actúa como si nunca hubiera ocurrido. Nuestro pecado fue juzgado en Jesucristo.
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones…” Isaías 53:5. Cristo pagó el precio.
Por eso, cuando un corazón arrepentido vuelve a Dios poniendo su fe en Jesucristo y en Su obra terminada en la Cruz, encuentra gracia, misericordia, perdón y restauración.
Quizás hoy este devocional sea simplemente una invitación de Dios para ti: VUELVE.
No necesitas arreglar primero toda tu vida para después acercarte a Él. Ven a Cristo. Reconoce tu necesidad y coloca nuevamente tu fe en Él y en lo que hizo por ti en la Cruz.
Todavía hay misericordia. Todavía hay perdón. TODAVÍA PUEDES VOLVER.
OREMOS
Padre amado y Dios de toda gracia, examina mi corazón y muéstrame cualquier camino del que necesite apartarme. No quiero vivir lejos de Ti. Gracias porque en Jesucristo encuentro misericordia y perdón. Hoy vuelvo mi corazón y mi fe a Cristo y a Su obra terminada en la Cruz. Espíritu Santo, restaura en mí todo aquello que se haya debilitado. En el nombre de Jesús. Amén.
Centro Familiar de Adoración
28 de septiembre de 2026
Tiempo Devocional


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